viernes, 25 de enero de 2013

Juan Perro: Gran acústico, algo excéntrico

El pasado martes Santiago Auserón "Juan Perro" nos ofreció un concierto acústico en el que, acompañado de Joan Viñals a la guitarra (además de tocar la suya propia).

Presentado su espectáculo "La Casa en el aire" en el que nos ofreció tanto temas de toda su carrera en solitario como algún estreno e incluso canciones de su etapa en "Radio Futura" en las más de dos horas y media de concierto donde homenajeó a personajes como Silvio Fernández, Compay Segundo o John Scratch.
 
Vestido de traje y zapatos granates, y con una mascota en la cabeza, nos deleitó incluso con alguna canción sin micrófono, aprovechando la acústica del teatro Lope de Vega de Sevilla y con el fondo de los acordes de la guitarra que tocaba Joan Viñals (ríanse de los unplugged). Añadir que entre canción y canción amenizó con anécdotas divertidas y con actos de cierta excentricidad.
Santiago Auserón (Juan Perro), Raimundo Amador, Raúl Rodríguez y Joan Viñals


Para finalizar, en los bises, contó con la colaboración de Raúl Rodríguez y Raimundo Amador, uniendo sus guitarras para regalarnos entre los cuatro unos inolvidables momentos de música flamenca y andalusí.

viernes, 24 de febrero de 2012

Rosario Flores: Sorprendente en el Lope de Vega

Fue el pasado martes cuando junto a mi mujer asistí al concierto de Rosario Flores (antes conocida como "Rosarillo") en el teatro Lope de Vega de Sevilla donde daba un concierto con sus canciones de siempre y las de su último disco "Raskatriski".

Ante un público que llenaba el teatro y que no tardó mucho en entregarse a ella, dió un concierto donde combinaba la música folklórica que ha caracterizado a su gente con pop, rock, soul, gypsy funky, bossanova, blues y otros obteniendo una música muy pegadiza y rítmica. De esta forma, cantante y público interactuaron en casi todas las canciones, estando incluso todo el patio de butacas de pie en las tres o cuatro últimas.


Destacable fue su puesta en escena, en plena forma a pesar de no haber nacido ayer, siempre dinámica, interactiva y sin dar ni un solo segundo de tregua. En cuanto a su vestuario, oculto inicialmente por una levita, sí lo mostró a las pocas canciones, se trataba de una indumentaria muy original, aunque más propia de una familia azteca que de una familia gitana.

Poco antes del final, nos presentó a una nieta de Raimundo Amador, Toñi se llama creo recordar quien, con solo 8 años, se atrevió a cantar a dúo un tema ("no dudaría", de su hermano Antonio Flores), para sorpresa, disfrute y deleite de propios y extraños (ver foto al pie).


Por último, y ya como "crónica social", detrás nuestra (estábamos en la fila 2 y él en la 3) estaba Cayetano de Alba (ya su madre asistió al concierto de Ana Belén y Rosa Torres-Pardo), al que no ví excesivamente participativo precisamente.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Ana Belén y Rosa Torres-Pardo: yo esperaba otra cosa

Recuerdo que fue un lunes del pasado noviembre, cuando asistimos mi mujer y yo a este concierto (o lo que yo creía iba a serlo) en el teatro Lope de Vega de Sevilla.

Cierto es que mi cultura musical no es precisamente envidiable, y mis gustos son muy concretos y probablemente no exquisitos precisamente, pues entre una cosa u otra la verdad es que no conocía a Rosa Torres-Pardo, pero sí evidentemente a Ana Belén (María del Pilar Cuesta, para los amigos) que, sin ser yo uno de sus incondicionales, sí es una cantante que me agrada tanto por su ritmo en la música como por su voz, no soy yo quien voy a descubrirla ahora.

Pues esperaba un concierto, dentro de la gira "Música Callada", no sé si del tipo "Mucho Más que Dos", o "Dos en la Carretera", pero sí una especie de acústico con Rosa al piano y Ana Belén poniendo su magnífica voz, pero me llevé una decepción, pues, realmente se trataba de algo muy cercano a un recital de poesías con la voz de Ana Belén y el apoyo musical de Rosa.



Eso sí, desde mi humilde punto de vista, magnífica actuación con Ana Belén en plena forma a sus 60 años, muy delgada, con una melodía en su voz prácticamente inigualable y con una música de fondo no menos espléndida de Rosa Torres-Pardo. 


La actuación se desarrolló con recitales poéticos a lo largo del escenario, con una pequeña puesta en escena y en ocasiones muy concretas con alguna canción. Lo dicho, yo esperaba otra cosa, no digo con esto que no lo recomiende a quien disfrute con este tipo de actuaciones, pero no se trata de un concierto acústico.

De hecho, al final de la actuación, de poco más de hora y cuarto, tras los aplausos (que los hubo y muchos desde un teatro prácticamente lleno, aunque alguna butaca vacía había) no hubo petición de bises, no por otra cosa, sino porque no procedía, no era un concierto.

Por último, como anécdota, comentar que antes de entrar en el patio de butacas, ví a varios fotógrafos trabajando hacia un mismo punto: captaban la presencia de la Duquesa de Alba, junto a su marido y a otra pareja (Curro Romero y su mujer). Eso sí, estaban en la fila 15-17, nosotros estuvimos en la fila 3... Siempre ha habido clases, je, je...